Leo: Compatibilidad con otros signos en el AMOR, CAMA...

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¿Tú, hombre o mujer Leo, eres compatible en el amor con Aries? ¿Y con Libra? ¿Y en el sexo? ¿Tienen futuro como pareja? Hoy te respondemos a todas estas preguntas. Sigue leyendo y descubre con qué signo eres más compatible.

Leo y Aries

Puede decirse que la unión de Leo y Aries en el amor hace que las cosas se pongan muy calientes. A fin de cuentas, ambos son signos de fuego y necesitan que en una relación sean estimuladas al mismo tiempo la mente y el cuerpo. El problema con la temperatura viene cuando los dos tienen personalidades dominantes, ya que en ese caso no es solo la pasión lo que la eleva, sino también las discusiones y peleas. Cuando ese es el caso necesitan moderarse y competir de forma amistosa para que las cosas se mantengan bajo control.

En el sexo tienen una química inigualable, que además permanece en el tiempo. No es que la rutina no sea una amenaza, pero ellos saben trabajar para evitarla y hacer que sus sesiones de dormitorio permanezcan tan tórridas como interesantes. Y tienen la mejor actitud para satisfacerse el uno al otro.

Al ser dos signos muy intensos, cabe esperar que las relaciones a largo plazo y el matrimonio estén salpicadas de momentos altos y bajos. Los momentos de gran felicidad servirán de pegamento entre ellos, mientras que en los más complicados tratarán de salir lo mejor parados posible para poder continuar su viaje juntos. Porque hay algo que los dos tienen muy claro desde el principio. Nunca van a encontrar a un mejor compañero/a de aventuras.

Leo y Tauro

Leo y Tauro forman en el amor una buena pareja, ya que comparten muchos valores y tienen muchas cosas en común. Los dos son leales, no se andan con rodeos, y buscan seguridad y estabilidad en sus vidas. Pero también comparten una especial capacidad para mantenerse inamovibles en sus posiciones y esa obstinación es lo que puede provocar conflictos. Y cuando estos suceden y hay un ganador, la otra parte no olvida fácilmente.

Esta vocación dominante de ambos signos se traslada también al sexo. Por lo general las relaciones sexuales funcionan bien si a una parte dominante se contrapone otra sumisa, pero en este caso no es así, y aunque el resultado son sesiones con un alto grado de pasión, no tendrán más remedio que alternarse en sus roles para que al final no salten chispas.

Con una pareja tan intensa la única solución para que las relaciones a largo plazo y el matrimonio funcionen es que los dos pongan algo de su parte y no aspiren a ser siempre la parte que manda. Leo tendrá que ser paciente, y Tauro t más flexible, pero si estos quieren tener una larga vida juntos como pareja, no tienen más opción que aprender a ceder sin que eso suponga que su orgullo se vea herido.

Leo y Géminis

El amor entre Leo y Géminis tiene una base muy sólida como es la amistad. Los dos signos son sociables, y les encanta comunicar, se ríen y se divierten juntos, y en definitiva, tienen un vínculo tan fuerte que son la envidia de quienes les rodean. A partir de esa afinidad es muy común que lo que en principio eran solo dos personas que se tienen sincero aprecio, evolucione hacia un sentimiento más romántico.

Si esto sucede el sexo será un elemento que ayudará a consolidar la relación. Con independencia de la atracción física que pudiese existir en un principio, estos dos se entienden muy bien en la cama y se dan mucho placer. Su conexión les permite ser sinceros en lo que se refiere a sus expectativas y fantasías, y como Leo es un signo siempre dispuesto a experimentar, las cosas pueden funcionarles muy bien en la cama.

Las relaciones a largo plazo y el matrimonio, sin embargo, se encuentran on una complicación que nace de los diferentes planteamientos al respecto que tiene cada uno de ellos. Leo tiene la necesidad de Leo de sentir que su relación es algo sólido y permanente, mientras que a Géminis le gusta sentir que sus opciones permanecen abiertas y que el futuro le seguirá deparando novedades.

Leo y Cancer

El amor entre Leo y Cáncer es posible, pero no sencillo. Sus puntos en común son la lealtad, la fiabilidad y su deseo de seguridad, mientras que en sentido contrario, Leo es mucho menos sensible que Cáncer y esto puede dar origen a problemas.  A Leo, tener que ir siempre con cuidado de no herir o molestar a Cáncer le irrita profundamente, y preferiría que fuera más claro y directo al abordar las cosas. Como además Cáncer suele aferrarse a esos recuerdos y echarlos en cara más tarde, las cosas no siempre son fáciles entre ellos.

En el sexo son absolutamente complementarios. Leo necesita sentirse idolatrado, mientras que Cáncer tiene vocación de satisfacer a su pareja en todas las formas posibles. Como resultado su vida sexual es muy satisfactoria ya que los dos entienden que el otro cubre por completo sus necesidades.

Las relaciones a largo plazo y el matrimonio siguen un patrón similar a la dinámica que se establece desde un principio. En ocasiones tienen problemas para entenderse y comunicarse adecuadamente por las diferentes sensibilidades que poseen, pero si Leo es capaz de abrirse algo más y entender mejor el punto de vista de Cáncer, pueden tener una convivencia feliz.

Leo y Leo

En el amor, el caso de Leo es el de un signo que se gusta a sí mismo, y, por tanto, compartir su vida con otro Leo suele ofrecerles grandes momentos. Cuando un Leo conoce a otro y se atraen se encuentran el uno al otro cautivadores, irresistibles y chispeantes. Y de hecho transmiten un aura tan especial cuando están juntos que es bastante frecuente que el resto de la gente alabe lo buena pareja que hacen.

En el sexo la natural tendencia de Leo a dominar tiene que moderarse, ya que su pareja tiene la misma característica. Eso no significa que el nivel de pasión baje, sino únicamente que ambos se dan cuenta de que las relaciones son más satisfactorias cuando encuentran un equilibrio. Una vez que lo han alcanzado, pueden disfrutar del sexo con plenitud.

Los Leo suelen tener un alto nivel de confianza entre ellos y, por lo tanto, las relaciones a largo plazo y el matrimonio son escenarios que antes o después suelen plantearse. A pesar de que pueda pensarse que dos miembros de una pareja tratando de ser dominantes es una receta perfecta para la confrontación, lo cierto es que los Leo suelen tener la habilidad de saber repartirse los roles en diferentes áreas de su vida. Eso hace que juntos puedan lograr casi cualquier cosa que se propongan.

Leo y Virgo

Leo y Virgo pueden ser grandes amigos o socios de negocios, pero si se deciden a jugar al juego del amor, deben tener cuidado porque las cosas no funcionarán con la misma suavidad. En el terreno amoroso tienen dificultades para entenderse y por tanto no es habitual que terminen por involucrarse románticamente. Virgo es demasiado sensible para compartir con Leo y si se decide a intentarlo, no suele funcionar ni durar mucho tiempo.

Los Virgo son buenos amantes y capaces de impresionar a Leo en el sexo por su entrega y sentimiento, pero en el fondo lo que les gusta en la cama es distinto. Leo es más aventurero mientras que Virgo es más sensual y dado que Virgo tiene grandes cualidades amatorias, espera lo mismo de su pareja. Si ésta no está a la altura, Virgo no tiene reparo en hacérselo saber, algo que hiere el orgullo de Leo.

Las relaciones a largo plazo y el matrimonio, cuando llegan a ser una realidad, suelen traer numerosas discusiones y peleas. Virgo nunca sentirá que recibe suficiente cariño y reconocimiento, por lo que, con su estilo directo de decir las cosas, tratará de hacer daño a Leo. Como resultado su relación suele tener un patrón bastante tóxico que trae más sinsabores que buenos momentos.

Leo y Libra

Leo y Libra juntos conectan como pareja y el amor es una circunstancia que suele aparecer entre ellos con cierta frecuencia. Los dos tienen buen fondo, son divertidos y aspiran a tener protagonismo, por lo que cuando están juntos han de aprender a dar un espacio de atención al otro y no pretender centrar todos los focos. La habilidad para saber situarse en primer o segundo plano en cada momento es uno de los factores que más van a determinar el éxito de estos dos signos en una relación romántica.

En el sexo son complementarios y les encanta jugar al gato y al ratón. Libra siente la necesidad de que su pareja le exprese deseo de forma abierta y Leo se encuentra encantado de poder desplegar sus artes de conquista. Así que cuando el juego previo toca a su fin, el resultado suele ser una ardiente sesión que deja exhaustos a ambos.

Cuando se trata de relaciones a largo plazo y matrimonio, Leo piensa más en sus necesidades individuales, mientras que Libra se preocupa en todo momento por el bien de la pareja. En cuanto a su trato en el día a día, el carácter de Leo puede hacer que en ocasiones Libra sienta cierta incomodidad, pero dado que son muchas más las cosas que les unen de las que los separan, estos no dejan de ser episodios anecdóticos que no empañan una relación que suele funcionar bien en la mayoría de ocasiones.

Leo y Escorpio

Que en el amor los opuestos se atraen es algo bien sabido y este es el caso de Leo y Escorpio. El desafío entre ellos consiste en resolver sus diferencias, porque si no lo logran afrontarán situaciones imposibles de superar.

Escorpio prefiere mantener un perfil bajo y evitar ser el centro de atención, mientras que Leo lucha por tener protagonismo. Esto puede ser positivo o negativo según qué situaciones, ya que sus distintos planteamientos pueden complementarse en ocasiones, mientras en otros casos llevan a que sus proyectos de futuro no encajen.

Escorpio adora el sexo y Leo encuentra en ellos una compañía sexual que estimula todas sus fantasías. Entre ellos no se establece una gran conexión emocional pero si todo lo que buscan es placer físico sin mayores implicaciones, pueden pasarlo muy bien juntos.

Para que las relaciones a largo plazo y el matrimonio puedan llegar a plantearse, los dos deben quererlo de verdad y trabajar en ello poniendo todo su empeño para resolver las dificultades que se presentan. Sus características no son propicias para que se genere una relación, ya que los dos son posesivos y no dan fácilmente su brazo a torcer, pero si tienen determinación de solventar las crisis, podrán salir victoriosos. De cualquier forma ninguno de ellos debe esperar que la suya sea una de esas relaciones fáciles y sin problemas.

Leo y Sagitario

El amor entre un Leo y un Sagitario suele producirse muy rápido. Por alguna razón se crea entre ellos un magnetismo al que ninguno de los dos se puede resistir. Al poco de conocerse ya descubren cuanto les gusta socializar juntos, trabajar juntos, viajar juntos y hacer casi todo en compañía del otro. Como además comparten un sentido del humor muy similar no tardan en sentir que están hechos el uno para el otro.

En el sexo les encanta divertirse sin inhibiciones, y por lo tanto su vida sexual es siempre muy estimulante. Siempre dispuestos a probar cosas nuevas, no necesitan que el dormitorio se convierta en un lugar para conectar emocionalmente, ya que esa conexión la tienen casi desde el primer momento. Les basta con obtener placer y gratificación inmediata.

Cuando la pasión y la afinidad se dan al mismo tiempo en una pareja, lo más común es que se planteen las relaciones a largo plazo y el matrimonio en algún momento. Y si eso ocurre tienen muchas papeletas para que funcione, aunque existe el peligro de que en algún momento Sagitario pida más independencia de la que Leo está dispuesto a conceder.

Leo y Capricornio

En el amor Leo y Capricornio tienen planteamientos muy diferentes. Los primeros tienden a vivir el momento, y disfrutar de su vida sacando el máximo provecho de ella. Los segundos se centran más en encontrar a alguien que les ayude a conseguir sus objetivos vitales de éxito profesional. Como además Leo necesita sentirse protagonista y Capricornio no es de los que le bailan el agua a nadie, es muy posible que Leo no se sienta suficientemente valorado en una relación romántica entre ambos.

Tampoco en el sexo parecen estar en la misma onda. La pretensión de Leo de ser la voz dominante se encuentra con la resistencia de su pareja Capricornio, de manera que nunca terminan de encontrar la sintonía con la que ambos se sentirían cómodos en la cama.

Con todo esto, se deduce fácilmente que las relaciones a largo plazo y el matrimonio no son fáciles entre ambos. Para Capricornio, que tiene como prioridad máxima el logro de su estabilidad financiera y sus objetivos profesionales, la actitud de Leo no es lo suficientemente comprometida y esto hace que no los vean como compañeros idóneos de viaje. No obstante, si los sentimientos son intensos y los dos ponen de su parte para trabajar en los problemas que surjan, pueden sortear las dificultades, pero no es una combinación que ofrezca demasiadas garantías.

Leo y Acuario

Leo y Acuario están predestinados para el amor. Los dos signos son dinámicos, tienen una gran energía y resultan imparables en la consecución de sus objetivos cuando actúan en pareja. Ya sea en el campo creativo como en el científico o el profesional, la combinación de una pareja como Leo y Acuario será capaz de grandes logros, y el andar ese camino juntos será excitante para ambos. Acuario es independiente, Leo carismático, y los dos se admiran mutuamente por sus cualidades. Sus diferencias, por otro lado, no les separan, sino que acrecientan el interés mutuo, ya que estimulan la curiosidad por conocer algo más aquellas características del otro que ellos no poseen.

El sexo entre Leo y Acuario no suele darse tan rápidamente como en el caso de otros signos, pero cuando llega ambos se dan libertad absoluta para disfrutar. Además de satisfacer los deseos y expectativas de su pareja, tienen la suficiente complicidad como para atreverse a experimentar cosas nuevas.

Dado que se aportan mutuamente aquello que sentían que les faltaba, las relaciones a largo plazo y el matrimonio suelen tener mucho éxito. La sensación de haber encontrado la mitad que les complementa es el motor que hace de su convivencia un goce continuo, y forman una de esas parejas que irradian positividad y que todo el mundo envidia.

Leo y Piscis

Leo como Piscis son soñadores y románticos, por lo que a primera vista parecen muy compatibles en el amor. Pero en realidad no lo son tanto. Leo es egocéntrico y audaz, Piscis tiene un carácter más desinteresado y prefiere seguir a un líder. Esto genera una atracción inicial, que va modificándose con el paso del tiempo, ya que el nivel de dominancia de Leo termina por incomodar a Piscis.

A Leo le gusta la conquista, pero quien quiere tener sexo con Piscis necesitará algo más que el flirteo de una noche. Piscis puede ser un amante tierno y cariñoso, pero necesita sentirse lo suficientemente valorado para dar el paso. Ahora bien, cuando deciden dar el paso son capaces de pasarlo en grande.

Para que esta combinación funcione más allá de una aventura puntual y las relaciones a largo plazo y el matrimonio se planteen como una opción real, Leo tendrá que aprender que para Piscis la libertad es fundamental, y que no puede ni debe tratar de controlar su capacidad de fluir libremente y expresar su personalidad sin cortapisas. El carácter suave y afectuoso de Piscis puede ser el contrapunto que necesita Leo, pero si éste se empeña en tratar de imponer su forma de ver las cosas, esta unión no terminará bien.